Conciencia y sociedad
Nada es nuestro
Hay una idea que me acompaña desde hace tiempo y que cada año me parece más evidente: nada es nuestro. Lo digo y todavía me resulta incómodo. Porque crecimos rodeados de un lenguaje construido alrededor de la posesión. Hablamos de mi casa, mi pareja, mis hijos, mis padres, mi trabajo,